lunes, 27 de septiembre de 2010

HOMBRES POR LA NO VIOLENCIA

HOMBRES QUE PONEN SU CONDICIÓN MAS ALTA QUE EL OBELISCO
Por: Lic. Raydel Romero Cabo

En el día de hoy 23 de septiembre, por primera vez aconteció en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, una actividad vespertina que aglutinó a más de 200 personas entre ellas, hombres, mujeres, niños y niñas. Organizado por la “Casa Abierta María Pueblo, para Mujeres, Niñas y Niños Victima de Violencia”, cede en la Provincia de La Plata.
La actividad tuvo lugar frente al Obelisco, monumento erigido en el lugar donde por primera vez se izara la Bandera Nacional, y que hoy también representa el símbolo fálico de la sociedad machista argentina.
Dentro de esta actividad se encontraban miembros de organizaciones sociales, estatales, víctimas de violencia familiar, hombres y mujeres comprometidos/as y transeúntes de la céntrica avenida 9 de julio que tras su paso se sumaban al llamado por el fin de todo tipo de violencia que hoy afecta a tantas familias argentinas. Donde cada día suman más los actos violentos de hombres que dejan a su paso cuerpos mutilados, familias desechas y una sociedad que pone en duda su construcción social.
Según datos de la Organización Social de la Salud, la primera causa de muerte de las mujeres en el mundo es la Violencia Familiar, junto a los informes publicados por los medios de comunicación en Argentina relatan que en el pasado año 2009, 231 mujeres murieron a causa de la violencia género, sin mencionar esas que aún permanecen invisibilizadas, violencias que ponen como centro la acción de los hombres con su entorno, da fe de su construcción social basada en los privilegios y el poder establecido por una cultura patriarcal milenaria que legitima sus actos, y que sublima en ellos su mal condición de hombría. Una construcción forzada de la masculinidad, que no solo afecta a las relaciones inter e intragenéricas como victimarios de ellas, sino también nos convierte en víctimas de una cultura centrada en las violencias como única forma de responder a su legado.
La actividad concluyó con la recogida de 231 firma de hombres y mujeres que se comprometen a poner fin a este hecho, junto a un minuto de silencio a las mujeres víctimas, donde sus nombres se hacían visibles en las pancartas para que resonara en nuestra consciencia.
Para brindar consuelo ante tanto daño no solo necesitaríamos un minuto de silencio, sino una vida basada en el respeto, la equidad, el compartimiento de roles y nuestro replanteo a nuevas formas de ser hombre, es lo que debemos hacer, los cuales se hacen eco de la necesidad del cambio en los hombres
De esta forma, nosotros los hombres que ahí estuvimos acompañados por mujeres y niños/as, sin importar clase, raza, religión, grupo etario u orientación sexual, pusimos más altos que el obelisco, nuestra condición y comprometimiento de ser nuevos hombres.


“Si los hombres no asumimos un compromiso activo en esta lucha junto a las mujeres, por acción u omisión, seguiremos siendo cómplices de los agresores”.
Una vez más digamos NO a la violencia de género.
--

Coordinación General Curso Virtual Masculinidades
--

Lic. Raydel Romero Cabo

Integrante del Equipo Interdiciplinario de la Asociación Pablo Besson

Co-Coordinador del grupo de varones agresores

No hay comentarios:

Publicar un comentario